Científicos utilizan veneno de abeja contra el virus del VIH

Abejas veneno VIH
Se sabe que el veneno de abeja contiene una toxina llamada melitina, lo que no se conocía hasta ahora es que las nanopartículas presentes en dicha toxina pueden destruir el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), al tiempo que las células circundantes quedan ilesas. Al menos esto es lo que dicen los científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington.

Los investigadores dijeron que su descubrimiento es un paso importante hacia la creación de un gel vaginal que puede prevenir la propagación del VIH. También esperan que este gel pueda servir como medida preventiva para detener la infección inicial en los lugares donde el VIH se está extendiendo. Sin mencionar que tiene el potencial de atacar a los espermatozoides como una medida de contracepción.

La melitina es una potente toxina que se encuentra en el veneno de abeja. Esta puede hacer agujeros en la envoltura viral protectora que rodea el virus del VIH, e incluso de otros virus. No obstante, la melitina en grandes cantidades puede causar daños considerables.

Se ha demostrado que las nanopartículas cargadas con melitina pueden tener propiedades benéficas contra el cáncer, y tienen la capacidad de destruir células tumorales. La vinculación del veneno de abeja contra el cáncer no es algo nuevo, en el año 2004, científicos de Croacia sugirieron que los productos de miel de abeja y el veneno, podrían tener aplicaciones en el tratamiento o la prevención del cáncer.

Lo más relevante es que las células normales se mantienen intactas, esto se debe a que las nanopartículas cargadas con melitina no dañan las células saludables. Ya que al llegar a su superficie, simplemente rebotan en lugar de adherirse. En cambio, el VIH es mucho más pequeño que las nanopartículas, por lo que entra en contacto directo con su superficie revestida con la toxina y lo destruye.

Al estar atacando una propiedad física inherente del VIH, teóricamente no hay modo alguno de que el virus se adapte a ello. A diferencia de los medicamentos inhibidores de replicación, ya que algunas cepas del VIH han encontrado formas de burlarlos y de reproducirse independientemente.

En teoría, si las nanopartículas fuesen inyectadas en la corriente sanguínea del paciente, deberían ser capaces de limpiar la sangre del VIH. Otros virus como el de la hepatitis B y C podrían ser destruidos de igual forma.

kostleige.com